Releer sin miedo
Una lista de vicios ordenada con más cuidado de lo que parece, y qué compañía le toca a la palabra clave.
En 1 Timoteo 1:9-10 reaparece arsenokoítai, la palabra discutida de 1 Corintios 6:9. Y acá el contexto ayuda mucho, porque está pegada a andrapodistaís: traficantes de personas, los que secuestran gente para venderla como esclava.
Las listas de vicios antiguas agrupaban por tema, y esta sigue de cerca el orden del Decálogo. El hilo de esa zona de la lista es el abuso y la explotación de otros seres humanos. Nunca fue una descripción del amor de nadie.
Que 1 Timoteo vuelve a condenar a “los homosexuales” en su lista de pecadores, y que dos testigos bíblicos ya son concluyentes.
Que repite arsenokoítai en una lista donde la palabra aparece justo al lado de “traficantes de personas” (andrapodistaís). El contexto apunta a la explotación, no al amor.
Mirá la compañía de la palabra
El pasaje enumera aquello para lo que existe la ley: para los transgresores, los impíos, los que matan padre y madre, los homicidas, los fornicarios, los arsenokoítai, los andrapodistaís, los mentirosos, los perjuros.
Detenete en el vecino inmediato. Andrapodistés viene de ándra (hombre) y poús (pie): literalmente, el que se apodera de alguien. Designaba al secuestrador que capturaba personas para venderlas como esclavas. Es una de las figuras más despreciadas del derecho antiguo.
Cuando dos términos aparecen juntos en una lista antigua, no es casualidad: es la manera de agrupar por tema. Y el tema de esa zona de la lista es inequívoco. Es el daño hecho a otras personas: apropiarse de un cuerpo ajeno, usarlo, venderlo.
La lista sigue el orden del Decálogo
Esto es lo que hace que el argumento pase de sugerente a sólido. Los especialistas notaron hace tiempo que la lista de 1 Timoteo 1:9-10 no está desordenada: recorre los mandamientos de la segunda tabla del Decálogo, más o menos en su orden.
| La lista dice | Le corresponde |
|---|---|
| “los que matan a sus padres y a sus madres” | Honra a tu padre y a tu madre |
| “homicidas” | No matarás |
| “fornicarios”, “arsenokoítai” | No cometerás adulterio |
| “andrapodistaís” (traficantes de personas) | No robarás |
| “mentirosos”, “perjuros” | No darás falso testimonio |
Fijate dónde cae arsenokoítai: en la frontera entre el mandamiento sobre el adulterio y el mandamiento sobre el robo, justo antes de los traficantes de personas. Es exactamente el lugar donde uno esperaría encontrar el uso sexual de una persona sobre la que se tiene poder —el amo y la persona esclavizada, el adulto y el niño en la pederastia grecorromana, el proxeneta y la persona prostituida—.
No es el lugar donde uno buscaría dos adultos que se eligen.
Una carta escrita después de Pablo
Hay algo más que conviene saber, no para descartar la carta sino para ubicarla. La mayoría de los estudios del Nuevo Testamento ubican 1 Timoteo entre las cartas deuteropaulinas: escritas después de la muerte de Pablo, por alguien de su escuela, en su nombre.
Los motivos son de método: el vocabulario y el estilo se apartan de las cartas indiscutidas, la situación que describe es la de una iglesia bastante más institucionalizada, y su preocupación por la jerarquía y el orden doméstico corresponde a una generación posterior. En el mundo antiguo, escribir en nombre de un maestro era una práctica reconocida, no un fraude.
Esto no la vuelve descartable: es parte del canon y de la historia de la fe. Pero cambia cómo se lee. No es la voz personal de Pablo dictando una sentencia atemporal: es una comunidad, dos o tres generaciones después, organizándose en un mundo concreto, con las preocupaciones y los límites de su época.
El mismo malentendido, heredado
Todo lo que vale para 1 Corintios 6:9 vale acá, porque es la misma palabra: es un término casi inédito antes de estas cartas, su significado está en disputa, y “homosexual” es una categoría que se inventó en 1869 y entró a las Biblias en 1946.
Lo que suele presentarse como “dos testimonios bíblicos independientes” es, en realidad, un solo problema de traducción que aparece dos veces. Y una vez que ves de dónde viene, la supuesta condena se desarma sola.
Leída en su contexto, en su estructura y en su época, la lista condena a quien se apropia de otra persona y la usa. Si hay alguien retratado ahí, no es quien ama: es quien abusa. Nunca fuiste vos.
Al lado de la palabra que usaron contra vos, el texto pone a los traficantes de personas. Ese era el tema.
Preguntas frecuentes
¿1 Timoteo 1:10 condena a los homosexuales? +
¿Qué significa andrapodistaís? +
¿Es cierto que la lista sigue el orden de los Diez Mandamientos? +
¿Pablo escribió 1 Timoteo? +
Esto es una introducción, no la última palabra. El desarrollo completo está en el capítulo 6 de “La Biblia no me condena”, de Hugo Córdova Quero. El mismo autor publicó una versión de acceso libre y en español: Releyendo 1º Timoteo 1.9–10 sin miedo. Y si algo de esto te movió cosas, podés hablar con alguien que pasó por lo mismo.
Fuentes y para seguir leyendo
- 1 Timoteo 1:8-11 en Reina-Valera 1960 — la lista completa, para leer la secuencia y compararla con el Decálogo.
- Éxodo 20:12-16 — la segunda tabla del Decálogo, el orden que la lista sigue.
- Hugo Córdova Quero, Releyendo 1º Timoteo 1.9–10 sin miedo — Lupa Protestante. El mismo autor de “La Biblia no me condena” desarrolla este texto en un artículo de acceso libre y en español.
- Dale B. Martin, “Arsenokoitês and Malakos: Meanings and Consequences”, en Biblical Ethics and Homosexuality (Westminster John Knox, 1996); reeditado en Sex and the Single Savior.
- Raymond E. Brown, Introducción al Nuevo Testamento (ed. española: Trotta) — sobre la autoría de las cartas pastorales.