Historias de personas que pasaron por prácticas de conversión
Relatos en primera persona de gente que pasó por prácticas de conversión en Argentina y hoy vive como quien es. Publicados con el permiso de cada persona y en la forma que cada una eligió.
Todo lo que se publica acá lo vivió alguien. Son sus historias, sus experiencias.
No intentamos decir cómo se tiene que vivir tu historia, solo queremos inspirarte con historias de otros, para que sepas que no estás solx.
Las historias
Esperé un milagro que nunca necesité
Aprendió a ocultar tan bien que sostuvo dos vidas a la vez: una pública y cristiana, y otra escondida. Hoy tiene una sola, y dice que está en paz por primera vez.
Leer la historia de Emi
Cinco años intentando dejar de ser gay
Un hombre llegó a su iglesia diciendo que había dejado de ser gay. El diagnóstico se armó en una tarde. Lo que lo sacó no fue entender que no era pecado: fue que le echaran la culpa del fracaso.
Leer la historia de Nico
¿Y si no hay nada que curar?
Un ministerio le dijo que tenía «el demonio de la homosexualidad», emparentado con el de la pedofilia. Casi dos años de terapias después, se hizo la pregunta que lo cambió todo.
Leer la historia de Tomi
Nunca tuve intención de curar mi homosexualidad
Fue a terapia por otro motivo. Su psicólogo armó, sin que él lo pidiera, un «proceso de restauración» que incluyó un campamento de diez días en Córdoba.
Leer la historia de Gastón
Construyendo una vida que antes no podía imaginar
Durante cinco años lo sometieron a un proceso que le dijeron que lo iba a curar. Lo único que logró fue quebrarle el alma. Hoy estudia derecho, ganó el premio a la diversidad de su ciudad, y construye la familia que eligió.
Leer la historia de Pholo Tu historia¿Querés contar la tuya?
Se empieza charlando, sin compromiso de publicar nada. No hace falta que sepas escribir ni que la tengas ordenada: se puede grabar en audio y la transcribimos.
Escribinos¿Querés contar tu historia?
Se empieza por una conversación, sin compromiso de publicar nada. No hace falta que sepas escribir, ni que la tengas ordenada, ni que la tengas cerrada: se puede grabar en audio y la transcribimos.
Vos elegís el nombre, leés el texto antes de que salga y podés pedir que lo bajemos cuando quieras. No todas se publican, y casi nunca es por la historia.