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Estadísticas de prácticas de conversión en Argentina

Los números que existen, con su metodología al lado. Y los que no existen, dichos como tales.

La respuesta corta

No hay registro oficial y nadie sabe cuántas personas pasaron por esto en Argentina. El dato más serio disponible es el primer informe federal, de AFDA: entre las personas sobrevivientes que respondieron su encuesta, el 45,92% reportó ideación suicida y sólo el 8,16% dijo no haber sido afectado.

De dónde salen estos datos

Casi todo lo que sigue viene de un solo lugar: El camuflaje del odio en Argentina, el primer informe federal sobre prácticas de conversión, publicado por AFDA (Asociación de Familias Diversas de Argentina) en julio de 2025 con apoyo de Outright International.

La metodología, tal como la describe el propio informe:

  • Encuesta en línea por SurveyMonkey, respondida por 839 personas que se identificaron como parte de la comunidad LGBTI+, más 29 entrevistas semiestructuradas (20 personas sobrevivientes y 9 actores relevantes).
  • Difundida mediante referentes LGBTI+ nacionales y locales, organizaciones comunitarias, la base de datos de la propia organización y segmentación en redes sociales.
  • Seis meses de recolección, con confidencialidad bajo la Ley 25.326 y verificación anti-bots.
Cómo hay que leer estos números

Es una muestra autoseleccionada: respondió quien ya estaba en contacto con espacios LGBTI+. El informe lo dice con todas las letras —«no pretende ser exhaustiva ni abarcar la totalidad de las experiencias»— y por eso estos porcentajes describen a quienes respondieron, no a la población argentina. Un «26,67%» acá no significa que uno de cada cuatro argentinos LGBTI+ haya pasado por esto.

Dos precisiones más, porque las vimos circular mal en algunas coberturas de prensa. La base del análisis son 839 personas, no 885: esa cifra mayor es el total de respuestas a la encuesta. Y el 45,26% que aparece citado dijo estar informada sobre estas prácticas, que no es lo mismo que conocer casos.

Preferimos señalarlo aunque sea incómodo. Un número mal citado que circula termina desacreditando al informe entero, y este informe es lo mejor que tenemos.

Quién las aplica

Líderes religiosos 57,5%
Familiares 51,67%
Personas del ámbito educativo 20%
Principales promotores de las prácticas, según personas sobrevivientes encuestadas (AFDA, 2025). Respuesta múltiple.

Las respuestas admitían más de una opción, por eso suman más de 100. El dato importante no es cada porcentaje por separado sino el orden: esto no pasa mayormente en consultorios. Pasa en iglesias y en casas.

Sobre el contexto material en que ocurre: el 59,02% de las personas sobrevivientes encuestadas dependía económicamente de su entorno en ese momento, y sólo el 32,79% era económicamente independiente. Es el dato que explica por qué irse no es simplemente una decisión.

Qué violencias aparecen

Psicológica 69,42%
Simbólica 51,24%
Religiosa 44,63%
Institucional 31,40%
Económica / patrimonial 23,14%
Sexual 19,01%
Digital 16,53%
Tipos de violencia reportados por personas sobrevivientes encuestadas (AFDA, 2025). Respuesta múltiple.

Entre las prácticas concretas más reportadas aparecen burlas o ridiculización (47,96%), terapias psicológicas (40,82%), penitencias religiosas (28,57%), relaciones sexuales forzadas (14,29%) y alimentación forzada o inanición (10,20%).

Qué dejan

Esta es la tabla que más nos importa, y la que menos circuló.

Sentimientos de culpa 71,43%
Ansiedad 66,33%
Baja autoestima 66,33%
Vergüenza 60,20%
Depresión 58,16%
Aislamiento social 54,08%
Dificultades para confiar en los demás 50,00%
Ideación suicida 45,92%
Desconfianza hacia profesionales de la salud mental 37,76%
Barreras para vivir su fe plenamente 32,65%
Estrés postraumático 23,47%
No haber sido afectado 8,16%
Consecuencias reportadas por personas sobrevivientes encuestadas (AFDA, 2025). Respuesta múltiple.

Dos filas que casi nadie levantó y que explican buena parte de este sitio.

El 37,76% quedó desconfiando de los profesionales de la salud mental. Cuando el daño se hizo, en parte, en nombre de una terapia, la palabra «terapia» deja de ser segura. Por eso cómo reconocer a un profesional afirmativo no es un detalle: es la barrera de entrada real.

El 32,65% reportó barreras para vivir su fe plenamente. No dice «perdió la fe»: dice que no la puede vivir. Es una consecuencia distinta de las demás, y la única que no se trata en un consultorio. De eso trata Deconstruir.

Cómo se sale

Educación o formación 43,88%
Apoyo de amistades 41,84%
Autonomía económica 26,53%
Cambio de lugar de residencia 25,51%
Profesionales de la salud 23,47%
Organizaciones de la sociedad civil 19,39%
No pudo salir todavía 2,04%
Qué ayudó a salir, según personas sobrevivientes encuestadas (AFDA, 2025). Respuesta múltiple.

Esa última fila es la más difícil de leer y la que no hay que saltear: hay gente que respondió la encuesta desde adentro.

Qué pasa al denunciar

Sólo el 8,44% de las personas sobrevivientes encuestadas denunció o intentó denunciar. El 82,10% no lo hizo. Entre las razones aparece la desconfianza en las autoridades (20,17%), además del miedo y la culpa.

Acá los porcentajes engañan, así que damos los números enteros. Los cinco porcentajes que publica el informe se resuelven todos en veintiseisavos —3,85% es 1/26, 34,62% es 9/26— y suman veintiséis exacto: el subgrupo que denunció son 26 personas. De esas veintiséis:

  • 9 vieron su denuncia archivada.
  • 4 dijeron que no se aplicaron sanciones.
  • 1 fue rechazada.
  • 1 fue aceptada y procesada.
  • 8 prefirieron no responder y 3 contaron su experiencia abierta.

Una. De veintiséis personas que se animaron a denunciar, una vio su denuncia procesada. Dicho en porcentajes suena a estadística; dicho así suena a lo que es.

Si estás evaluando denunciar, las vías reales están en cómo denunciar en Argentina.

La evidencia internacional

Los estudios grandes son de Estados Unidos, y conviene decirlo antes de citarlos: describen otra población y otro sistema de salud. Sirven para el patrón, no para el número argentino.

Blosnich y colegas (2020), en American Journal of Public Health, comparó personas LGB que pasaron por prácticas de conversión con personas LGB que no pasaron —no contra la población general— y descontando otras experiencias adversas de la infancia. Quienes pasaron tenían casi el doble de probabilidad de ideación suicida a lo largo de la vida, 75% más de haber planificado un intento y 88% más de un intento con lesiones leves. Del total de personas expuestas, el 80,8% recibió estas prácticas de un líder religioso.

Ryan y colegas (2009), en Pediatrics, con 224 jóvenes LGB de 21 a 25 años: quienes reportaron altos niveles de rechazo familiar en la adolescencia tenían 8,4 veces más probabilidad de haber intentado suicidarse, comparados con pares de familias con rechazo bajo o nulo. Es autoinforme retrospectivo sobre una muestra estadounidense.

Y las posiciones institucionales: la OMS retiró la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades el 17 de mayo de 1990; la OPS (2012) sostiene que «no existe indicación médica para el cambio de orientación sexual»; la ONU, en el informe A/HRC/44/53 (2020), describe estas prácticas como potencialmente equivalentes a la tortura; y la APA (2021) las declara ineficaces y dañinas.

Qué nadie midió

Esto también es información, y casi nunca se publica. Al día de hoy no existe en Argentina:

  • Ningún registro oficial de prácticas de conversión, ni denuncias sistematizadas por el Estado.
  • Ninguna estimación poblacional: no se sabe cuánta gente pasó por esto. Cualquier número total que veas circular está inventado o mal leído.
  • Ningún catálogo de programas activos: cuántos son, cómo se llaman hoy, en qué provincias operan, cómo se ofrecen.
  • Ningún seguimiento en el tiempo: no hay serie histórica que permita decir si aumentan o disminuyen.
  • Ninguna ley nacional que las prohíba por su nombre. Existen tres normas vigentes que protegen, pero ninguna las nombra.

Cuando alguien te dé un número total de víctimas en Argentina, pedile la fuente. No existe.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas personas pasaron por prácticas de conversión en Argentina? +
No se sabe, y quien te dé un número total te lo está inventando. No existe ningún registro oficial. El dato disponible más serio es el del informe de AFDA (2025): entre las 839 personas LGBTI+ que respondieron su encuesta, el 26,67% indicó haber sido sometida a estas prácticas. Eso describe a quienes respondieron esa encuesta, no a la población argentina.
¿Qué consecuencias dejan las prácticas de conversión? +
Según el informe de AFDA, entre las personas sobrevivientes encuestadas: culpa 71,43%, ansiedad 66,33%, baja autoestima 66,33%, vergüenza 60,20%, depresión 58,16%, aislamiento social 54,08%, dificultades para confiar en los demás 50,00% e ideación suicida 45,92%. Sólo el 8,16% manifestó no haber sido afectado.
¿Quién aplica estas prácticas en Argentina? +
El informe de AFDA identifica como principales promotores a líderes religiosos (57,5%) y familiares (51,67%), seguidos por personas del ámbito educativo (20%). Coincide con la evidencia internacional: en el estudio de Blosnich y colegas (2020), el 80,8% de quienes recibieron estas prácticas las recibió de un líder religioso, no de un profesional de la salud.
¿Se puede denunciar? ¿Qué pasa cuando se denuncia? +
Se puede, pero los datos muestran por qué casi nadie lo hace: sólo el 8,44% de las personas sobrevivientes encuestadas denunció o intentó denunciar, y el 82,10% no lo hizo. Ese subgrupo son 26 personas, y de esas 26: nueve vieron su denuncia archivada, cuatro dijeron que no se aplicaron sanciones, una fue rechazada y una sola fue aceptada y procesada.
¿Estos datos son representativos de toda Argentina? +
No, y el propio informe lo aclara. Fue una encuesta en línea difundida por redes y organizaciones LGBTI+, así que respondió quien ya estaba en contacto con esos espacios: es una muestra autoseleccionada, no una muestra probabilística de la población. Sirve para describir patrones entre quienes respondieron, no para estimar cuánta gente en Argentina pasó por esto.

Leer estos números puede pegar fuerte si son tu historia. El 135 del Centro de Asistencia al Suicida atiende de 8 a 24, gratuito desde CABA y Gran Buenos Aires, y al (011) 5275-1135 desde el resto del país. Fuera de ese horario, el 0800-999-0091 del Ministerio de Salud atiende las 24 horas en todo el país. Y si lo que necesitás no es una línea de crisis sino hablarlo con alguien que pasó por esto, estamos acá.

Fuentes

Cómo se armó esta página. Se leyó el informe de AFDA completo y cada porcentaje se copió de su enunciado original, no de resúmenes. Si encontrás un error, escribinos y lo corregimos con la corrección a la vista.